Bolivia

Reducción de costos y diversificación de exportaciones: Puerto Busch, la llave de Bolivia al Atlántico

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Puerto Busch con toneladas de yeso. Foto: Administración de Servicios Portuarios Bolivia (ASP-B)

Santa Cruz, abril 20, 2026

El Ministerio de Obras Públicas apunta a que Puerto Busch sea la llave de Bolivia al Atlántico, ya que, por la reducción de precios, se podría reducir los costos logísticos hasta en un 30% y se potenciaría la diversificación de las exportaciones porque se moverá no solo hierro, sino también productos agroindustriales, forestales y mineral.

Respecto al impacto en la logística boliviana, la coordinadora de la Unidad Técnica de Ferrocarriles (UTF), Cynthia Aramayo, dijo que se tendría una soberanía porque representa una salida propia al mar, evitando la dependencia de los puertos chilenos y peruanos. Además, con la competitividad internacional, se permite a Bolivia competir en mejores condiciones en el Atlántico

El ministro de Obras Públicas, Mauricio Zamora participó junto a otras autoridades de esa cartera de Estado en el taller “Una salida soberana al mar por Puerto Busch”. El evento fue organizado en Santa Cruz la semana pasada por el ministro de Desarrollo Productivo, Rural y Agua, Oscar Mario Justiniano.

Puerto Busch está en el extremo sudoeste de Bolivia, sobre el Río Paraguay, conecta directamente con la Hidrovía Paraguay – Paraná. Aramayo explicó que fortalecería la economía nacional y cruceña; generaría empleo y dinamización de cadenas productivas; y el país tendría un posicionamiento geopolítico en Sudamérica porque es la “llave estratégica para romper el aislamiento logístico en el que hemos estado inmersos”.

Desafíos

Los sectores productivos clave son: agroindustria, por la soja y derivados, alcohol y azúcar, carne bovina, girasol y otros granos; minería, por el hierro del Mutún y otros; minerales, como el zinc y el estaño que podrían diversificar sus corredores de exportación; industria forestal, madera y derivados; y manufacturas, por los productos industriales y químicos.

“Los beneficios esperados son reducción de costos y acceso a mercados europeos”, remarcó Aramayo.

Respecto a los desafíos en infraestructura, la coordinadora de la UTF sostuvo que hay una conectividad terrestre y ferroviaria insuficiente; el puerto necesita dragado, muelles modernos, equipamiento logístico para operar a gran escala; y accesibilidad los 365 días del año, incluyendo la época de lluvias que dificultan el ingreso del Pantanal y requieren obras de ingeniería adaptadas a esa región.

Inversión inicial de alto costo para la infraestructura vial, ferroviaria y para el puerto; seguridad jurídica para la inversión privada y definición clara del rol del Estado en el puerto; y posicionamiento de este corredor logístico que deberá competir con los puertos del Pacífico y los de Brasil, ya consolidados, son los desafíos económicos.

Sobre los desafíos geopolíticos, se necesita fortalecer una coordinación internacional. “La Hidrovía Paraguay- Paraná depende de acuerdos con Brasil, Paraguay y Argentina, el gobierno ya avanzó en este tema con el acuerdo firmado en Brasil, para facilitar la navegabilidad de la hidrovía”, dijo Aramayo.

“Puerto Busch puede convertirse en el motor logístico de Bolivia, beneficiando al proyecto minero del Mutún y también al sector agroindustrial del oriente boliviano; la logística es el sistema circulatorio de la economía: sin rutas eficientes, los productos no llegan, los mercados no crecen y el desarrollo se estanca”, afirmó Aramayo.

En esa línea, por instrucción del presidente Rodrigo Paz, en la gestión del ministro Zamora ya se inició en febrero el estudio de prefactibilidad técnica de pre inversión de la vía férrea Motacucito-Mutún incluyendo a Puerto Busch. El proyecto cuenta con apoyo del Banco de Desarrollo de América Latina y el Caribe (CAF).